De dónde viene tu autoestima se publicó en Tus Buenos Momentos por vez primera el 2 de enero de 2015.
En esta breve entrada comentamos en qué se asienta la autoestima. ¿Te aprecias a ti mismo solo si cumples con determinadas condiciones?
Hay personas que piensan que no tienen problemas de autoestima. Están encantadas de conocerse, hasta que un día resbalan y empiezan a sentirse mal consigo mismas.
Pensemos en gente trabajadora, lista, guapa… Gente que se respeta y se quiere (que es en lo que consiste la autoestima). Pero que ha construido ese «amor» en el terreno equivocado: el del miedo.
El miedo a no ser lo suficientemente bueno. El miedo al fracaso, al rechazo, a no ser querido.
Es gente que se quiere a sí misma con condiciones: según sus logros y según lo que las demás personas piensan de ellos.

Mientras van por el camino del éxito, ganan en confianza y se sienten fuertes. Pero un día da la vuelta la tortilla (y, tarde o temprano, la da) y se desmorona todo ese «amor».
Llegamos con esto es a que la autoestima basada en el miedo no es autoestima. Miedo y amor no combinan bien en una relación.
La autoestima sana es esa que nos enseñan los niños a los que todavía no hemos contaminado con la vergüenza o la culpa. Es el respeto y el amor incondicional que uno siente por sí mismo.
Lo cual no conlleva pisar a los demás, carecer de autocrítica o que te sumerjas en todos los vicios y caprichos que se te crucen.
Es quererse, sin más. Es recuperar ese sentimiento que todos conocimos de pequeños… Y deshacernos de todas las condiciones para sentirlo que aprendimos conforme fuimos creciendo.
Toda persona, por el simple hecho de existir, tiene valor. ¿En qué momento lo olvidamos?



