Un ejercicio optimista pensando en el futuro

Esta es una entrada breve y su título es muy descriptivo: contiene un ejercicio optimista pensando en el futuro.

Se trata de un pequeño experimento mental para practicarlo en esos días en los que se te hace que el futuro no pinta bien.

Ejercicio optimista sobre el futuro

Intenta esto: Vuelve tus ojos al pasado y recuerda cinco cosas que sucedieron y te hicieron feliz.

¿Cinco son muchas? Bueno, prueba con tres.

Explícate a ti mismo:

  • cómo se produjeron esos eventos;
  • cómo lograste esas cosas buenas, si interviniste tú en que se produjeran;
  • cómo te sentías en ese momento alegre…

Recrea esas pasadas experiencias felices en tu mente. Hazlo con calma, recordándolas con el detalle que puedas. Llénate de esos recuerdos.

Y, después, reflexiona un poquito.

Una vez que has revisitado esas experiencias que forman parte de tu historia, hazte una pregunta:

¿Por qué no pensar que el futuro también traera frutos dulces?

un hombre está mirando al futuro lleno de esperanza

Qué beneficios hay en practicar un ejercicio como este

Principalmente hay uno: buscas el equilibrio, cuando notas que te estás dejando llevar por unas expectativas muy negativas sobre el futuro.

La idea no es forzarte a verlo todo de color rosa.

Personalmente, no creo que haya ventajas en mentirse a uno mismo, forzándose a creer que todo irá sobre ruedas en el país de la piruleta.

Al contrario. No sé si a ti te pasa, pero algunas de esas experiencias positivas que yo recuerdo consisten en haber superado retos y problemas.

Con lo que cabe pensar que, si continuamos vivos, seguiremos afrontando un montón de ellos, prácticamente a diario.

Así, pensar en esas experiencias que atravesamos con éxito nos ayuda a recordar que nosotros ya fuimos capaces de sortear momentos difíciles.

Por tanto, si el futuro nos arroja problemas a la cara, tenemos herramientas para manejar la situación. Y, además, la constancia de haber sobrevivido.

¡Ah! Y si lo que vienen a tu mente son experiencias agradables, sin más, también hay beneficio en revivirlas. Y, de nuevo, tiene que ver con poner equilibrio.

Si llegaron a tu vida (y a la mía) esas cosas buenas, ¿qué razón hay para pensar que el futuro nos privará de todos los momentos amables?

Alguno se presentará reclamando nuestra atención. Y ahí estaremos para dársela, ¿verdad?

En definitiva, el futuro traerá de todo un poco. Solo tenemos que echar un vistazo a nuestra biografía para recordarlo.

Otra entrada del estilo → 10 Ideas para mirar con optimismo un futuro tenebroso.