La manera que tenemos de ver el mundo es crucial a la hora de plantearnos determinados cambios.
A veces nos toca cuestionar o romper con viejos esquemas para poder movernos en la dirección que queremos.
La realidad es una sola, pero cada uno de nosotros la interpreta de manera distinta.
Cada uno llega a sus propias conclusiones, porque cada uno mira la realidad a través de ciertos filtros.

Si te miras a ti mismo y te ves como una persona que no es, hace o tiene lo suficiente, siempre estarás buscando más, más y más para poder sentirte valioso.
Si miras el mundo como un lugar donde escasean las oportunidades (de cualquier tipo), serás más propenso a codiciar lo que otros tienen.
Si miras el mundo como un lugar hostil, donde cada uno va a lo suyo y nadie apoya a nadie, seguro que tu mente te da razones que justifiquen ese punto de vista.
Pero también te las daría para apoyar el punto contrario: si vieras el mundo como un lugar donde abunda la gente solidaria y generosa, dispuesta a poner de su parte para construir una sociedad más justa.
El punto es que es más fácil fijarse en lo negativo. De hecho, nuestra mente lo hace automáticamente. Prestar atención a lo que va mal es un mecanismo de supervivencia.
Por ejemplo: Si estás en una preciosa ladera, no disfrutas del sol y de las vistas, cuando te percatas de que un animal salvaje está a punto de atacarte.
Lo que no funciona es lo que llama primero la atención. Pero, aquí y ahora, hay pocas probabilidades de que aparezca una fiera para devorarte.
Y tú tienes que decidir cómo interpretas la situación: ¿Estás en una ladera soleada inundándote de tranquilidad o en un páramo peligroso con fieras al acecho?
Por eso, si quieres cambiar tu vida, es lógico que cambies primero cómo te ves tú, cómo ves la gente que te rodea; cómo ves el mundo. Y elegir un punto de vista distinto; uno que te sea útil.
Si tus viejos filtros y esquemas han servido para generar cada vez más miedo y estrés, puedes desecharlos; puedes elegir cambiarlos por otros. De hecho, dependiendo del cambio que te plantees realizar, quizás sea imprescindible que lo hagas.



