Llegando a la meta con poco esfuerzo: micro-productividad

¿Cómo te suena alcanzar un objetivo largo invirtiendo poco esfuerzo? Esa es la micro-productividad de la que va esta entrada.

Dibuja en tu mente una meta y el camino a recorrer hacia la misma.

El hecho de que la meta esté relativamente cerca te anima a recorrerlo. Y, por el contrario, cuando la meta está alejadísima, es más fácil que te salgamos del camino con cualquier excusa.

¿Hasta aquí, de acuerdo?

Mantener la motivación es el reto, pero no hay que frustrarse cuando uno se viene abajo.

¡Qué rayos! Somos humanos.

¿Qué clase de persona es uno si nunca se siente un poco abatido por esforzarse sin que haya un resultado aparente?

micro-productividad

Para evitar que esa pérdida de energía nos aparte para siempre de la meta, está la micro-productividad.

(Seguro que ya sabes en qué consiste gracias al prefijo «micro«.)

Micro-productividad

La micro-productividad supone destinar pequeñas franjas de tiempo a un objetivo. Y por «pequeñas» entendemos apenas minutos, pero de modo constante, sin abandonar.

La micro-productividad puede aplicarse cuando, por ejemplo, se aprovechan 5 minutos libres para barrer el salón, pero también es una opción a considerar en la planificación de determinados proyectos.

Hay ciertos objetivos susceptibles de alcanzarse esforzándose muy, muy poco… aunque se logren más tarde.

¿Cómo cuáles? Ufff… Una inmensidad.

Por ejemplo: Escribir un blog sobre las abejas, ordenar los libros de la estantería, aprender palabras en otro idioma, recitar poemas de memoria, recopilar recetas de cocina, etc.

Imagina que todos los días dedicaras de 5 a 20 minutos a una tarea, sin falta.

Al principio el avance es imperceptible, pero con el tiempo se nota bastante. No hay que subestimar el poder de 5 minutos de trabajo. Al cabo del año suman más de 30 horas.

Otro aspecto positivo de la micro-productividad es que, al conseguir la meta o al haber avanzado considerablemente en el camino, se le da buen lustre a la autoconfianza y, claro, a la autoestima.

A mí, con cierto tipo de tareas, me ha dado un estupendo resultado. (Para algunas no sirve, la verdad.)

Y tú, ¿has probado o probarías esta opción? ¿Si tuvieras 5 minutos al día libres, a qué te gustaría dedicarlos?

Basado en un post de Fabian Kruse: Mighty Micro Productivity.