Para qué quieres ser más creativo

La creatividad es una capacidad que desarrollamos con el tiempo y la experiencia.

Por supuesto, unas personas la desarrollan más y otras menos. Y también puede decirse que cada uno de nosotros es creativo en unas áreas más que en otras.

¿Qué es ser creativo?

Los investigadores aún siguen intentando encontrar la definición de creatividad que nos convenza a todos y el modo más efectivo para desarrollarla.

Aquí nos vamos a quedar con que la creatividad es la capacidad de percibir y comprender la realidad, yendo más allá de lo previsible y lo convencional, y de utilizar los recursos a nuestro alcance para cambiarla en el sentido que pretendemos.

creatividad

Se trata de un concepto complejo en el que influyen muchos factores: la habilidad de razonamiento, la motivación, la personalidad, el entorno y las circunstancias personales.

Eso nos da la posibilidad de impulsarla de distintos modos. Por ejemplo:

  • No tomando lo que vemos, nos cuentan o leemos como la única interpretación posible de la realidad, sino cuestionándolo: siendo críticos.
  • Alimentando la curiosidad, la búsqueda de respuestas alternativas.
  • Aprendiendo cada día un poquito más.
  • Estando abiertos al cambio.
  • Usando la imaginación para llegar más lejos.
  • Tomándonos tiempo para analizar, para descifrar y para situarnos en escenarios y puntos de vista diferentes.
  • Comprometiéndonos con nuestra voluntad de superar una situación.
  • Liberándonos del miedo a la incertidumbre, a lo desconocido.
  • Permitiéndonos asumir ciertos riesgos y cometer errores.
  • Buscando nuevas experiencias, retos, objetivos.
  • Relacionándonos y colaborando con gente constructiva. Compartiendo ideas.
inspiración

Más o menos, se ordenaría en un proceso como el que sigue:

Guía rápida para ser más creativo

Primero: Recopila información, por supuesto. Pero no solo recopilarla, sino empaparte bien de ella para ir dándole forma mentalmente a nuestro proyecto (o solución). Vas a enfocar el asunto desde distintos puntos de vista. Meditarlo. Y todo esto tranquilamente. La inspiración no llega cuando estás tenso.

Segundo: Trata con gente creativa y con sus producciones. Son esas influencias positivas que nunca deben faltar alrededor.

Tercero: Manos a la obra. Hay que empezar a trabajar. La inspiración te visitará antes si ve que estás trabajando.

Cuarto: Continúa informándote y trabajando. Además, usa técnicas o instrumentos que alimenten tu espíritu creativo, como libros sobre creatividad, poesía, música barroca… Prueba hasta encontrar los tuyos.

Quinto: Arriésgate. Experimenta. Distribuye el tiempo adecuadamente. Sigue trabajando… Pero, si en algún momento te colapsas y las ideas pululan por tu mente como un puzzle de diez mil piezas sin armar, sigue el sabio consejo de Einstein: échate una siesta.

Sexto: Confía en ti y date permiso para hacer algo realmente especial. Mira cómo tu proyecto comienza a respirar y da sus primeros pasos.

Séptimo: Dar gracias a las musas por la inspiración recibida. Y repite el proceso cada vez que puedas. Así tu creatividad crecerá cada día.

Y, ¿para qué todo esto?

Porque la creatividad es una cualidad que da respaldo, confianza.

Su desarrollo impacta en nuestra vida haciéndonos capaces de ver, buscar y aprovechar nuevas oportunidades y opciones. Nos hace activos, flexibles y responsables de nuestras decisiones.

  • Impacta en lo pequeño. Por ejemplo, en tu estilo para combinar la ropa que vistes.
  • E impacta en lo grande. Como cuando te enfrentas a un problema grave y estás paralizado.

A todos nos conviene una mente ágil, que se mueva y se expanda, antes que una abotargada, rígida y conformista, ¿o no? 😉

Imagen de AlicePopkorn


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