Quizás la gente te haya dicho que eres un soso o un pesado. O puede que seas tú mismo quien se haya puesto la etiqueta de “aburrido”.
¿Quieres dejar de ser aburrido? O, mejor dicho, ¿quieres dejar de hacer cosas aburridas? Aquí tienes unas cuantas propuestas.
¿Te consideras una persona aburrida?
Comenzamos por la etiqueta que te pones tú sin ayuda de nadie: “Soy aburrido”. ¿Por qué lo crees así?
¿Te das cuenta de que creyendo que eres aburrido tú mismo actúas de modo aburrido?

Bajas la mirada. Rehúyes conversaciones. Y te quedas en silencio, porque los demás se darán cuenta de lo aburrido que eres en cuanto abras la boca.
¿Qué consigues con esto? Resultar aburrido a los demás. Aquí va la primera propuesta: Deja de pensar que eres aburrido.
Una persona NO es aburrida. Son las cosas que hace o dice las que resultan aburridas a ciertas personas.
Yo también tenía este problema. Al pensar que era aburrida, creía que las personas no se molestaban en escucharme. Y, a veces, repetía la misma información para asegurarme de que habían tomado nota.
Mis amigas me decían: “¡Que sí, pesada!” Cosa que, para mí, era una prueba que confirmaba que yo era muy aburrida.
Pero, en cuanto dejé la costumbre de repetir la misma información y comencé a actuar de manera distinta, dejé de escuchar el latiguillo: “Pesada, pesada…”
Eso, actuar de manera distinta, y relacionarme con personas más “en mi onda”, hizo que dejara de verme a mí misma como un sopor con piernas.
¿Qué es lo que hace que una persona resulte aburrida?
Para actuar de un modo distinto, primero hay que saber qué comportamientos resultan aburridos a la gente.
Los psicólogos sociales han identificado bastantes que suelen resultar un tostón. Nos quedaremos con el top 9 del aburrimiento, que la doctora Bella DePaulo desgrana en Psychology Today:
- Regodearse en quejas y sufrimientos propios, pasando un kilo de tu interlocutor. (Es el mayor tostón de todos. Insufrible.)
- Hablar de temas superficiales, de un único tema (que solo te interesa a ti) o repetir lo mismo una y otra vez. (¡Oh! Lo mío se coló en el top.)
- Mostrar desgana, apatía. No mirar a los ojos. Vamos, como si te estuviera aburriendo el otro.
- Ser muy parsimonioso hablando. Hacer largas pausas. O desarrollar un tema con pelos y señales (demasiados, como para que el otro mantenga el interés largo tiempo).
- Ser parco en palabras, monosilábico en tus respuestas y pasivo en tus opiniones. Concuerdas con el resto y ya.
- Hablar solo de ti mismo.
- Poner cara de funeral.
- Fingir que estás en tu salsa, para resultar divertido o para impresionar a otros. Se nota que es falso.
- Distraerte mientras te hablan. Hacer pausas para mirar tu móvil, perderte en tu mundo interior o interrumpir a tu interlocutor para decirle: “Mira qué uniforme lleva la camarera.”
Si identificas como tuyos uno o varios de esos comportamientos (como me pasó a mí), enhorabuena. Ya tienes resuelta la mitad del problema.
[Para más pistas, puedes leer: ¿Cómo saber si estás aburriendo a alguien?]
Ahora queda cambiar lo que suele aburrir por otras opciones.

¿Qué hacer para resultar más interesante?
Para resultar interesante a los demás, tú mismo has de hacerte la vida interesante: diviértete; ama; persigue objetivos y saberes; atrévete con experiencias nuevas.
Haz cosas interesantes, para poder hablar de cosas interesantes.
Y, ya puestos en la conversación:
- Escucha sin prisa. Deja que tu interlocutor hable y da signos de que te interesa lo que dice.
- Haz preguntas abiertas (sin pasarte). Así muestras interés por él/ella. Y esto es agradable para la mayoría de la gente.
- Sonríe, cuando venga al caso.
- Al llegar tu turno de palabra, no te lo apropies por un buen rato.
- Trata de no hablar mucho de tu trabajo/estudios, a menos que a la otra parte le emocionen tanto como a ti.
- No ahondes en temas que solo te interesan a ti, si no tienes la seguridad de que a la otra persona también le gustan.
En resumen, practica en sentido contrario al top del aburrimiento que hay más arriba cuando estés conversando con la gente.
Espero que esta entrada te haya dado muchas pistas. Ya sabes qué pequeñas cosas practicar para NO resultar aburrido a determinadas personas.
Hazte la vida interesante. Busca a personas que estén en un rollo parecido al tuyo. Y deja que la creencia de que eres aburrido se vaya por el sumidero (como pasó con la mía).



