¡Enhorabuena! Estás a un paso de tomar una de las decisiones más acertadas de tu vida: ¡Dejar de fumar!
Aquí van cinco propuestas, por si te sirven.
1. Haz una lista con tus razones para dejar de fumar
Cada uno empieza a fumar por razones distintas. Lo mismo, cada uno lo deja por sus propias razones:
- ¿Quieres mejorar tu salud?
- ¿Tener más control sobre tu vida?
- ¿Ser un buen ejemplo para tus hijos?
- ¿Ahorrarte el gasto en tabaco?
Las ganas que tengas de dejar de fumar (por las razones que sean) juegan un papel importante en tu éxito. Haz tu lista lo más larga posible.

2. No fumes ningún cigarrillo, de ningún tipo
Muchas personas lo dejan después de haber sufrido un grave problema de salud, cuando ya no tienen más remedio. Tú puedes elegir dejarlo antes de que eso ocurra.
Si piensas reducir el consumo de cigarrillos, sin tener cuentas de dejar de fumar, NO le harás un bien significativo a tu salud.
Además, como nos ha ocurrido a muchos, lo más probable es que, tras un tiempo de fumar menos cigarrillos, vayas incrementando su número hasta llegar al nivel de antes.
La nicotina es muy adictiva. Cambiar de marca, elegir cigarrillos bajos en nicotina y alquitrán o pasarte al tabaco de liar son opciones que no conseguirán que fumes menos ni de manera más segura.
3. Sé consciente de que costará trabajo
A unas personas les cuesta más trabajo dejar de fumar que a otras. Si a ti te cuesta mucho y tienes que intentarlo varias veces, adelante.
Romper con el hábito/adicción es una lucha que tiene su mérito. Y la mitad de la batalla está ganada cuando tu determinación para dejar de fumar es sólida, como una roca.
La determinación, el conocimiento de ti mismo y la experiencia acumulada con los anteriores intentos de dejar el tabaco (si los hiciste) te ayudarán a manejar las situaciones estresantes y esos síntomas incómodos debidos a la retirada de la nicotina (si los experimentas).
4. Siéntete capaz de vencer
Hay millones de personas que han dejado de fumar. En su día, quizás no imaginaban vivir sin encender un cigarrillo. Pero consiguieron hacerlo. Se liberaron.
¡Siente que tú también puedes!
5. Busca apoyos
La unión hace la fuerza. Rodéate de influencias positivas. Haz uso de recursos informativos. Comparte tu experiencia con grupos de apoyo. Acude a profesionales (como tu médico) para que te orienten.
Son ideas. Piensa en cuáles te convencen y están a tu alcance.
El camino es más fácil si tienes aliados y estás bien equipado.



