¿Qué es un botiquín emocional y por qué necesitas uno?

Esta entrada habla de tu botiquín emocional. Y, si no sabes a qué me refiero, enseguida te pongo al tanto.

¿Qué pasa cuando te haces una pequeña herida en el dedo? Supongo que tienes en casa aunque sea una tirita que colocarte después de lavar la herida.

¿Y cuando la herida no es en el dedo, sino más bien emocional?

Pues a ese botiquín es al que nos referimos: al que te proporciona alivio y cuidado, para que sanes antes, cuando la herida es emocional.

¿Qué tienes en tu botiquín? ¿Tienes alguna tirita para el «corazón partío»?

Si me dices que no tienes un botiquín de estos, empezamos por ahí.

¿Y si te haces tu botiquín emocional?

Botiquín de primeros auxilios con tiritas y artículos médicos básicos.

Hay pequeñas heridas emocionales a las que estamos continuamente expuestos: críticas injustas, insultos, malas palabras, ninguneo, burlas, etc.

Dejan un pequeño «corte». Y nos toca proceder con él, como si de una herida física se tratara. Solo que nuestro botiquín emocional está provisto de productos más apropiados para el caso, que el desinfectante y las tiritas.

Si has visto alguna película o serie americana, seguro que alguna vez te has dado cuenta de que el helado de chocolate está presente muchas veces en el botiquín de los personajes que han sufrido un varapalo en sus sentimientos.

En otras películas, el protagonista ha mitigado su dolor bebiendo y fumando como un cosaco, mientras escuchaba alguna melodía que terminara de exorcizarle la pena: «Tócala otra vez, Sam

Pero, puestos a curar nuestras emociones heridas, hay remedios más saludables que esos, ¿no te parece?

Hasta el paracetamol dicen que funciona para tal menester. Aunque tampoco es plan automedicarse alegremente e ingerir pastillas como si fueran lacasitos.

Nada. También lo descartamos.

Vamos a hacer provisión de otros elementos, si te parece.

Claro que los míos serán diferentes de los tuyos. No hay «medicina» o remedio que sea lo mismo de eficaz para personas distintas.

Céntrate en el tuyo…

¿Qué puedes poner en tu botiquín emocional?

Botiquín emocional con objetos reconfortantes como auriculares, una taza, un libro y una madeja de lana.

Apuntemos sugerencias, que quizás te den las pistas necesarias. Tú decides qué funciona mejor en tu caso:

  • Una lista en «Spotify» con música relajante (Spotify… o lo que sea; el soporte es lo de menos).
  • Un diario donde escribir para desahogarte a gusto.
  • Un libro que sea especial para ti.
  • Fotos, películas, vídeos… Todo ese material que te sacude las penas. Yo tengo algunas películas en mi botiquín que son mano de santo (para mí).
  • ¡Tu hobby! ¿Cómo olvidarnos de esto?
  • El teléfono de esa persona (o personas) que están encantados de escucharte.

Piensa en elementos saludables que sirvan para ti, que puedan aliviarte en esos días en los que la cortada no es en el dedo, sino en el corazoncito.

Hazlo, porque la salud emocional también es importante, aunque algunos no le prestan atención hasta que sufren un descalabro de los gordos.

Conclusión

A veces, tu bienestar emocional requiere una ayuda equivalente a echar un poquito de desinfectante y poner una tirita cuando te haces un pequeño corte en el dedo.

No hace falta una gran crisis para usar tu botiquín. Basta con tenerlo cerca cuando la vida nos hace una de estos pequeños cortes.

Cuidarte es más fácil cuando ya tienes a mano lo que que necesitas para ayudar a que sane esa pequeña cortadura.

¿Qué me dices? ¿Tienes preparado tu botiquín emocional? ¿Te animas a prepararlo?

Estudió y trabajó en Educación Especial. Desde 2010 escribe sobre desarrollo personal en esta página.

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