¿Quién no se ha tomado alguna vez una pastilla de paracetamol para aliviar un dolor de cabeza u otra molestia?
Pero, ¿se le ha ocurrido a alguien tomárselo cuando sufre un dolor emocional?
El paracetamol calma el dolor por los sentimientos heridos
Sí, como lees, hablamos de sentimientos heridos. De un día concreto en el que anímicamente estás hecho polvo. Te duele tu pateado corazoncito.
¡Ah! Pues para esto también sirven las píldoras del dolor de cabeza. 😮

El paracetamol puede aliviar ese malestar; sobre todo el dolor asociado al rechazo social.
Eso es lo que nos dice un estudio publicado en Psychological Science.
Y no es porque el paracetamol sirva de placebo, precisamente.
Resulta que, según los científicos, hay bastante conexión entre la forma en la que el cerebro detecta los dos tipos de dolores: el físico y el emocional.
Las dos experiencias activan las mismas zonas cerebrales (corteza cingulada anterior e ínsula anterior).
Ahí está la razón por la que una pastillita de paracetamol, que actúa en el sistema nervioso central, puede aliviar también el dolor emocional.
Y no quedan ahí los efectos del paracetamol sobre las emociones…
El paracetamol reduce la empatía
Sorprendámonos de nuevo.
Investigaciones recientes muestran que el paracetamol puede influir en nuestras interacciones sociales.
Resultados de investigaciones clínicas
Un estudio dirigido por Dominik Mischkowski, investigador de la Universidad de Ohio, encontró algo interesante.
El paracetamol disminuye nuestra empatía positiva. Esto significa que podemos sentir menos alegría o tristeza por lo que les sucede a los demás.
Lo cual va a impactar en nuestras relaciones personales.

El impacto del paracetamol en la experiencia emocional cotidiana
Imagina que tomas paracetamol por un dolor de cabeza antes de una fiesta.
Pues, según los efectos que se han descubierto que tiene este medicamento, vas a estar menos alegre en la fiesta.
¿Y si recibes noticias tristes cuando salgas de la fiesta?
No serán tan tristes para ti, ya que el paracetamol actúa como si fuera un amortiguador emocional, para que vuelvas al equilibrio.
Bueno, yo lo estoy describiendo así, de manera poco técnica. Pero tú me entiendes.
La relación entre analgésicos y emociones es compleja.
Continúan investigándose los efectos de estos medicamentos de uso común sobre las emociones. Porque, cuanto mejor entendamos cómo nos afectan, mejor uso podremos hacer de ellos.
Alternativas naturales para manejar el dolor emocional
Hay formas naturales de manejar el dolor emocional sin riesgos farmacológicos. Algunas opciones son:
- Practicar la meditación
- Hacer ejercicio regularmente
- Mantener una dieta equilibrada
- Buscar el apoyo emocional en amigos y familiares
Estas estrategias pueden ayudar a manejar las emociones de forma saludable.
No es necesario eliminar todas las emociones negativas. Lo importante es aprender a manejarlas adecuadamente.



