17 Ideas para hacer una tarea más rápido. ¡A por ella!

Tenemos la misma inquietud: cómo hacer una tarea más rápido. A ser posible, el doble o el triple de rápido.

Antes, aclaro que yo detesto las prisas. Pero igualmente detesto permanecer en una tarea más tiempo del necesario para que quede bien.

Para no estresarnos, el punto estará en ir «despacio por dentro» y «rápido por fuera». Sí, esto es posible cuando se está concentrado.

Yo no me lo había planteado hasta que leí a Carl Honore y su Elogio de la lentitud. Pero eso es lo que hace la gente que practica artes marciales, por ejemplo.

«No importa lo que desees hacer, no estés nervioso.
(No debes dejar que tus músculos ni tu mente se vean afectados por los nervios.)
Simplemente mantén la calma.
Sin ilusión y sin imaginación, pero comprende la situación actual que te encuentras y busca la manera de hacerle frente.
No se necesita una acción excesiva. Justamente mantén tu cuerpo y mente relajados para hacer frente a la emergencia exterior .»

( Cita de Bruce Lee , que encontramos en BruceLeeWeb.com )

Necesitamos una mente serena, tranquila. Así, volcaremos toda la energía en lo que estemos haciendo. Y, con la energía concentrada por entero en la tarea, necesitaremos menos tiempo para terminarla. Suele pasar.

enfócate

Aquí van ideas que facilitan esa práctica que acabo de comentarte.

Quizás muchas no te hagan falta si la tarea que estás por comenzar te gusta. Pero no todo lo que te conviene hacer te gusta, ¿verdad?

Hay tareas pesadas, tareas estúpidas y necesarias a la vez. O tareas más tristes que un día sin pan. Arremángate, que vamos a por ellas.

17 Ideas para hacer la tarea más rápido (mucho más)

Aquí tienes la versión en vídeo de estos tips, por si la prefieres. No esperes muchas florituras. Estoy aprendiendo a hacer vídeos (y a hacerlos rápido, claro). 😉

1. Cuando llegue la hora en la que has decidido entrar a la tarea, acostúmbrate a actuar inmediatamente, sin deliberaciones que valgan. ¡Venga!

2. Corta con TODAS las distracciones. Aunque con poner en “pause” tus distracciones más frecuentes, ya vas bien.

3. Entra mentalmente en la tarea. Organízala. Dibuja el camino. La claridad importa. Cuanto más claro tengas qué vas a hacer y qué no, mejor te irá.

4. Quédate con lo que sí vas a hacer y sé muy específico eligiendo tus acciones. Para mayor claridad aún, haz una pequeña lista para ir tachando puntos conforme los vayas completando.

5. Ya que tienes la tarea dividida en subtareas (o puntos sucesivos de los que ocuparte), reduce más si puedes: elimina lo que no necesites hacer o lo que veas claro que se pasa del presupuesto de tiempo que tienes hoy. Quédate con lo más importante.

6. Prepara todo lo que vayas a necesitar de antemano: información, materiales, ir a hacer pis para que el cuerpo no te interrumpa, etc.

7. Ponte una hora intocable para terminar el total. Y, a ser posible, haz también una estimación de cuánto te llevará cada subtarea.

Estima el tiempo lo mejor que puedas. Te será más fácil si has hecho esta tarea más veces. Pero, si no es así, no pasa nada. La experiencia de hoy te servirá para que la próxima vez hagas un mejor cálculo.

8. Si esta tarea es recurrente en tu vida, procura hacerla siempre el mismo día o a la misma hora. Así la conviertes en un hábito. La repetición da velocidad. No es lo más excitante del mundo, pero funciona.

en marcha

¡Vamos! ¡Acción!

9. Decide volcarte en cuerpo y alma en esa única tarea. Durante este tiempo, no existe nada más en el mundo. No lo pienses más: acción.

10. Usa un cronómetro, una alarma, un reloj con forma de tomate o cualquier otro artilugio que mida y marque los tiempos. Introduce descansos breves en la tarea para recuperar fuelle.

11. Rétate a ti mismo para terminar en el tiempo que has decidido hacerlo. Conviértelo en un juego. Haz lo que sea: maravíllatelas para no pasarte de ahí.

respeta el tiempo

12. Nunca te pases de tu presupuesto de tiempo. Respétalo. Si no has podido terminar, mañana verás cómo te las ingenias para hacer un mejor plan.

13. Deja atrás el perfeccionismo. Concéntrate en terminar lo esencial, lo más importante. Al final, pules lo que haya que pulir. Cuando tengas más práctica, ya verás que no tienes que hacer muchos retoques.

Fíjate bien en tus tareas. Hay algunas de ellas en las que lo más importante es un porcentaje pequeño del total. (¿El 20 %, tal vez?) El resto son bonitos extras.

14. Pase lo que pase, termines todo o no, date tu recompensa por haberte esforzado a todo trapo: cuando termine la sesión haz algo que sea divertido o placentero para ti.

Eso te va a servir para volver con brío en las siguientes sesiones.

Evalúa cómo ha ido el proceso

15. Si has ido muy lento o no has terminado, busca las razones. ¿Distracciones, inseguridad, cansancio? Así es como pones remedio para la próxima.

Puedes investigar, buscar más opciones. Entre ellas, una muy buena es preguntarle a alguien que sepas que hace la tarea con soltura. Quizás te dé una pista que funcione para ti.

16. Observa qué has hecho bien. ¿Qué te ha funcionado para hacer la tarea más rápido, aunque sea un poquito? Aplícate con eso. Repítelo.

17. Sigue practicando. Cuanto más practiques, más soltura vas a adquirir.

Es natural que, cuando no tienes demasiada costumbre haciendo algo o concentrándote de esta manera, las primeras veces vayas más lento. Pero eso no será siempre así. La práctica hace magia.


Ten fe en la práctica. Te fe en ti. ¿¡Qué digo fe!?

Tienes la certeza de que, cuando quieres, sales pronto de lo que te propones. Mente fría y… ¡a por ella!

Gracias por leer. (Pero ya no leas más y tírate de cabeza a lo que sea que necesites hacer.) 😉