Cómo evitar ser un perfeccionista tocapelotas

El perfeccionista tocapelotas es esa persona que, sin necesidad de tener mala intención, exaspera a los demás por la incapacidad que tiene para hacer la vista gorda ante las pequeñas imperfecciones.

Necesita revisar y corregir cada detalle. No puede evitarlo. Y las interacciones con él/ella suelen ser un calvario, porque es tan meticuloso, que a todo le pone pegas.

¡Es insufrible! 😫

Muchos hemos pasado y continuamos pasando por episodios quisquillosos, pero hay quien es un perfeccionista tocapelotas a tiempo completo. Y alguien le tiene que decir que pare, ¿no?

Pues, a eso vamos.

figuras parecidas, pero no perfectas

Recomendaciones para el perfeccionista tocapelotas

Ahí van unas sugerencias prácticas y fáciles de llevar a cabo para que esta persona, con gusto exacerbado por la excelencia, se lleve mejor con su entorno.

Cierto es que el perfeccionista suele juzgarse a sí mismo más duramente que al resto.

Sin embargo, a los demás pueden venirles largas tantas puntualizaciones, observaciones, correcciones y críticas que les dedica esta persona, aun partiendo con buena intención.

¿Eres tú esa persona «un poquito» perfeccionista?

mala crítica
¡Deja de tocar las pelotas!

1) Mencionar lo positivo

Esto es difícil cuando llevas tanto tiempo acostumbrado a fijarte en lo que está mal o en lo que falta, y a resaltarlo obviando lo positivo.

Imagina que un amigo te pide que le des tu opinión sobre un trabajo que ha hecho. Tú le dices:

— Está bien, aunque le falta esto… y esto… y esto… (y la lista sigue).

Que sí. Que tienes razón. Todo eso falta. Pero, ¿cómo crees que se sentirá tu amigo si solo le dices lo que está mal?

Por eso, déjale caer también los puntos positivos que observes.

gesto amable entre dos personas

2) Hacer cumplidos

Esta propuesta también sirve para ir fijándote más en «lo bonito» y lo bien hecho.

De vez en cuando, dedica cumplidos a los demás. Así, por las buenas.

A casi todos nos gusta escuchar palabras amables de tanto en tanto.

¿Qué tal si te propones dedicar al menos un cumplido al día? Pruébalo, como si fuera un experimento, a ver cómo afecta a tus relaciones. Quizás te guste el resultado.

3) Escuchar sin interrumpir

Las personas que padecen de perfeccionismo suelen tener dificultades para escuchar a quien habla sin interrumpir.

Es frecuente que estén pendientes de los errores que el otro comete y que se apresuren a corregirle o a hacerle preguntas antes de que termine de explicarse.

Sin embargo, al perfeccionista no le gusta nada que hagan esto con él/ella. Una de las experiencias más antipáticas que puede atravesar y que más le toca la moral (y la confianza en sí mismo) es que esté hablando y no se sienta escuchado.

Por tanto, aquí tienes otra recomendación sencilla: escucha y no interrumpas, así te estén contando el mayor disparate del mundo. Cuando esa persona acabe de contarte la historia, entonces es tu turno.

gesto de escuchar

4) Mantener la calma en las discusiones

Lo anterior también vale para las discusiones. Es más, es muy útil para que la situación no se tense más de la cuenta.

Trata de permanecer calmado o, si ves que te cuesta, salte de ahí y luego vuelves para aclarar el tema.

5) Separar a la persona de su comportamiento

Muchas veces nos referimos a una persona teniendo en cuenta una única característica o comportamiento.

Yo también lo hago mal.

Aquí mismo, en lugar de escribir «perfeccionista tocapelotas«, sería más correcto que escribiera: «persona con tendencia al perfeccionismo, que suele sacar de sus casillas al prójimo».

No lo escribo así, porque queda muy largo. Y lo de «tocapelotas» está aceptado por la RAE (míralo).

Etiquetar queda muy mal, en cualquier caso. Por eso, quienes hacen críticas frecuentes han de tener más cuidado con este asunto procurando no adjudicar calificativos tan a la ligera.

No es lo mismo decir, por ejemplo:

Eres un cerdo. ¡Qué sucio tienes el coche!

Que… — Tienes el coche que da pena verlo desde que no lo friegas.

Quizás el otro te responderá que qué te importa a ti cómo tenga el coche. Pero reaccionará mejor que si le dedicas un adjetivo calificativo. Fijo que sí.

una persona intentando comunicarse con personas diversas

Todo lo anterior son detalles que ayudan a mantener un buen clima en las relaciones y a caer bien, generalmente.

Si tú eres un poco perfeccionista, sabes de la importancia de los detalles mucho más que yo. Total, qué te voy a contar.

Tan solo ten en cuenta que las críticas que hagas a otros, aunque lleves la mejor intención del mundo, no siempre son plato de buen gusto.

En especial, cuando la otra persona se da cuenta de que incides más veces en lo negativo que en lo positivo.

perfeccionista tocapelotas

Porque, a ver… ¿a quien le gusta que le recuerden continuamente solo lo que hace mal?

Aquí tienes más ideas para acabar con el perfeccionismo.


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