Ideas para calmar una mente inquieta

Esto es un repaso-recordatorio de ideas eficaces para calmar una mente inquieta, bulliciosa. Cualquiera de ellas puede formar parte de tu repertorio de hábitos para lidiar con el estrés.

Vamos con ellas.

Pequeñas ideas para calmar la mente

¿Te atosigan las preocupaciones? ¿Te martirizan los continuos recordatorios de lo que tienes pendiente por hacer?

Si te parece, aquí vamos a recopilar unas sugerencias para poner un poco de orden y paz en ese frenético baile de pensamientos que tiene lugar en la mente.

1) Pasa la escoba

persona con una mente inquieta, llena de pensamientos y acciones que atender

Una de las maneras más sencillas para quitar de tu mente los pensamientos que te agobian o te distraen es escribir. Ponte delante de una hoja en blanco y escribe lo que se te ocurra.

También puedes hablar con alguien, con algo o contigo mismo. El caso es echar fuera esos pensamientos que están haciendo de las suyas.

2) Sumérgete en el momento

Mira lo que estás haciendo. En este momento es lo más importante para ti. Céntrate en lo que está ocurriendo o en lo que tienes entre manos.

Si se trata de una tarea de tu trabajo, por ejemplo, métete en ella dejando a un lado todo lo demás. Cuando lo haces, eres más productivo y te cansas mucho menos.

3) Descansa

persona que se toma un descanso en la naturaleza

Distribuye pequeños descansos a lo largo del día y descansos más grandes (semanales, anuales…) según tus necesidades.

Eso también te hará más productivo y te ayudará a mantener más limpio tu paisaje mental.

4) Sé bueno contigo

Si en tu cabeza hay más jaleo que en un mercado dominical y, por mucho que lo intentas, te cuesta salir del agobio, no te sientas mal contigo mismo. Todo es práctica.

Y, aun así, de vez en cuando la mente monta la verbena por su cuenta. Somos humanos, no máquinas.

Lo bueno es que con hábitos sencillos como estos cuesta menos reconducirse al orden y la claridad que, de tanto en tanto, todos necesitamos.

También puedes aplicarte con el mindfulness. O hacer tu propio catálogo de opciones para manejar el estrés, como creo que la mayoría hacemos. Yo también tengo las mías.

En cualquier caso, cuídate mucho.